El Alficoz, también conocido como pepino serpiente o melón flexuosus, es la joya de la huerta mediterránea. A diferencia del pepino tradicional, esta variedad destaca por su forma alargada y sinuosa, su piel fina y estriada, y una digestibilidad excepcional (no amarga ni repite).
Sabor y Textura Superior: Posee una carne blanca, muy crujiente y con un aroma dulce y refrescante. Al no tener espinas ni piel gruesa, se puede consumir directamente sin pelar.
Alta Productividad: Es una planta rastrera o trepadora muy vigorosa, ideal para climas cálidos, ya que resiste mejor el calor que el pepino común.
Versatilidad en Cocina: Perfecto para ensaladas gourmet, gazpachos suaves o simplemente como un snack saludable con un toque de sal y aceite.
Para obtener frutos más rectos y limpios, recomendamos el cultivo en espaldera o entutorado. Si prefieres la forma curva característica de la imagen, déjalos crecer rastreros sobre el suelo. Cosecha cuando midan entre 30 y 45 cm para mantener la máxima jugosidad.